Fecha de última actualización: 25/11/2020 | 11:44 h

Litiasis renal

En el Instituto Urológico IGB contamos con todos los recursos, la experiencia y la rapidez necesaria para resolver el problema de Litiasis Renal en un lapso no mayor a 72 horas.

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¿Qué es la Litiasis Renal?

El término “litiasis renal” se refiere a la formación de piedras o cálculos en el tracto urinario (riñones, uréter, vejiga o uretra).

Estas se originan por la acumulación de cristales de sustancias que normalmente van disueltas en la orina y que, bajo determinadas circunstancias, precipitan (se vuelven sólidos) y se van depositando en capas hasta formar una piedra más o menos grande.

¿Quiénes la padecen?

Se estima que alrededor de un 10% de la población va a presentar una litiasis en algún momento de su vida.

Es más frecuente en varones que en mujeres (en una proporción 2/1). La probabilidad de que una persona vuelva a tener un cálculo es muy alta, estimándose en un 40% en los primeros 5 años y de hasta el 65% en 10 años.

En el 90% de las ocasiones, los pacientes van a expulsar de manera espontánea el cálculo, siendo necesario realizar algún tipo de tratamiento invasivo en solo el 10% restante.

¿Qué produce la Litiasis Renal?

Los cálculos se forman por un aumento en la concentración de cristales que van disueltos en la orina o por la existencia de alguna alteración que facilite la precipitación de esos cristales disueltos.

Las principales causas que condicionan la aparición de piedras son:

  • Cualquier situación que condicione una concentración en la orina: baja ingesta de líquidos, deshidratación, sudoración importante, etc.
  • Cualquier situación que condicione una eliminación de una mayor concentración de sustancias disueltas en la orina. Esta es la causa más frecuente y viene condicionada, en la mayor parte de los casos, por factores genéticos.
  • Cualquier condición que facilite la precipitación de los cristales disueltos en la orina: infecciones urinarias, anomalías del tracto urinario, presencia de catéteres o sondas, estancamiento de la orina, etc.

¿Cómo detectar la Litiasis Renal?

El síntoma más característico de la litiasis es el dolor (cólico renal). Este dolor se produce por obstrucción de la vía urinaria.

Generalmente aparece cuando el cálculo se encuentra en el uréter, provocando una obstrucción en el flujo de orina y un aumento consecuente de la presión dentro de la vía urinaria por encima del mismo.

El dolor suele localizarse en la zona lumbar y se irradia hacía adelante hasta la zona inguinal del mismo lado. Si la piedra está en la parte alta del uréter, el dolor se localizará en la zona lumbar posterior.

A medida que vaya descendiendo, el dolor se va extendiendo hacia adelante y hacia abajo.

Principales síntomas de la Litiasis Renal

  • Nauseas.
  • Mareo.
  • Hipotensión (baja de presión arterial).
  • Malestar general.

Otro síntoma característico es la presencia de sangre en la orina (hematuria). Es muy característico que la sangre aparezca después de haber hecho algo de actividad física (andar, correr, etc.).

A medida que el cálculo va descendiendo por el uréter, pueden aparecer molestias en la vejiga como si hubiera una cistitis (escozor, urgencia, aumento de la frecuencia con la que hay que orinar, etc.). 

Si aparece fiebre, puede ser un signo de infección del tracto urinario y hace necesario actuar con urgencia para evitar que se desarrolle una sepsis (infección generalizada) urinaria.

Una situación muy frecuente y peligrosa es que desaparezca el dolor, lo que hace pensar al paciente que se ha resuelto el problema y se ha eliminado la piedra. Sin embargo, puede ocurrir que el cálculo obstruya completamente la vía urinaria y el riñón deje de funcionar como consecuencia de ello. En estas situaciones, al no formarse orina, no se produce aumento de presión dentro de la vía urinaria y no hay dolor.

¿Cómo se diagnostica la Litiasis Renal?

El diagnóstico de esta situación no suele ser difícil. Además de una historia clínica completa y una exploración adecuada, será necesario realizar pruebas de imagen.

La ecografía suele proporcionarnos el diagnóstico de certeza, ya que tiene una gran sensibilidad para detectar los cálculos.

Siempre que tengamos que realizar cualquier intervención para extraer una piedra será imprescindible tener una imagen de la vía urinaria con contraste (urografía IV o UroTac).

¿Cómo se trata la Litiasis Renal?

Respecto al tratamiento, este debe ser siempre individualizado y tendrá en cuenta aspectos tales como

  • Características del cálculo (tamaño, densidad, morfología, etc.)
  • Localización
  • Anatomía del tracto urinario
  • Enfermedades asociadas.

Como ya hemos comentado previamente, el 90% de las piedras se expulsarán de forma espontánea. En muchas ocasiones esta expulsión pasa completamente inadvertida al tratarse de cálculos muy pequeños (arenillas) o porque se ha disuelto completamente en la orina como un azucarillo.

En algunas ocasiones no hay que hacer nada con las piedras, simplemente un control periódico y esperar su evolución espontánea.

Cuando se trata de cálculos de pequeño tamaño, no obstructivos y que causen poca o ninguna sintomatología, la mejor alternativa es dejarlos estar y controlar al paciente de forma periódica. 

Pero, en aproximadamente un 10% de los casos, será preciso realizar algún tipo de intervención médica para solucionar el caso.

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