Dolor Pélvico Crónico

Cualquier sensación dolorosa o desagradable, localizada en la pelvis (que es la parte baja del abdomen) y que se mantenga en el tiempo podrá ser considerada como un dolor pélvico crónico.

Esta definición es muy amplia, es vaga y en ella quedan incluidas una gran cantidad de entidades, patologías o problemas de naturaleza muy diversa.

Esta es la principal característica del Dolor Pélvico Crónico, que no es una enfermedad como tal sino el síntoma predominante de muchas enfermedades, lo que dificulta el enfoque diagnóstico y el tratamiento.

En la pelvis hay multitud de vísceras (el recto, la vejiga urinaria, la vagina, el útero); músculos (elevador del ano, piramidal, obturador, transverso del periné, glúteos, etc.); nervios (pudendo, perineal, ilio-inguinal, etc.) y otras estructuras anatómicas en las que se puede originar la sensación dolorosa, de manera que la forma de presentación del Dolor Pélvico Crónico puede ser muy variada y muy variable a lo largo del tiempo y normalmente resulta muy difícil la localización del origen del problema.

Todo lo anterior hace que el Dolor Pélvico Crónico sea un auténtico reto médico y requiera de una valoración especializada para su correcto enfoque y tratamiento.

Es muy frecuente que los pacientes con un DPC hayan consultado a multitud de especialistas, hayan sido sometidos a gran cantidad de pruebas diagnósticas (muchas de ellas invasivas) y hayan probado tratamientos de todo tipo antes de acudir a unidades especializadas.

El DPC suele ser un reto complejo para el médico que lo trata, precisamente por esa dificultad para localizar su origen, por la afectación tan importante que suele ocasionar en el estado de salud de los pacientes que lo padecen, por la dificultad para tratarlo y por la necesidad de realizar un enfoque multidisciplinar del problema.

Normalmente va a ser necesario asociar diferentes tipos de terapias: medicación, fisioterapia, psicoterapia, inflitraciones, cirugías, etc. La respuesta a los tratamientos suele ser lenta, con frecuentes episodios de reagudización, a veces con evolución errática… de forma que el paciente va a ir buscando diferentes opciones de tratamiento, diferentes especialistas que le traten, pruebe multitud de terapias.

El mejor consejo que se puede dar a una persona con DPC es que busque una unidad especializada en quien depositar su confianza y ponerse en sus manos, sabiendo que va a necesitar, generalmente, bastante tiempo para resolver su problema, que va a tener momentos mejores y peores, que va a precisar múltiples tratamientos.

En Instituto Urológico llevamos muchos años atendiendo a pacientes con DPC y le invitamos a que nos visite y conozca, con la convicción de que podemos ayudarle con su problema y que pondremos toda nuestra experiencia y saber a su disposición.

Si quiere recibir más información, puede rellenar el formulario que encontrará en la web o puede llamar a nuestro teléfono de contacto para pedir una cita

O si lo prefieres

 

¡Llámanos!
(+34) 91 577 17 55

¿Tiene alguna duda adicional? Envíe su consulta al Doctor.

Consentimiento

 

Lee aquí nuestra Política de Privacidad

Responsable DPO: Instituto Urológico IGB SL
Finalidad: Información al paciente.
Legitimación: Tu doble consentimiento.
Derechos: Tienes derecho al acceso, rectificación, supresión, limitación, portabilidad y olvido de sus datos de acuerdo a la Política de Privacidad

¿Buscas una segunda opinión?

De forma sencilla y sin necesidad de desplazamiento.


Mantenemos contacto telefónico para aclarar posibles dudas.


Tendrá su valoración en un plazo de 15 días.


Solicitar una segunda opinión

¿Qué dicen nuestros pacientes?

Tienes a tu disposición todos los comentarios de nuestros pacientes en Google, Top Doctors y Doctoralia.

En este último, hemos obtenido el premio como mejores en nuestra especialización durante dos años consecutivos.