MEJORA EN TUS RELACIONES

CIRUGÍA ESTÉTICA DEL PENE

Ofrecemos experiencia y resultados

CIRUGÍA ESTÉTICA DEL PENE

En Instituto Urológico IGB le ofrecemos las siguientes opciones para solucionar problemas estéticos del pene:

Alargamiento del pene

Existen diferentes opciones para conseguir un alargamiento del pene:

  • Utilización de aparatos extensores: se trata de dispositivos que generan una tensión longitudinal sobre el pene, lo que posibilita un cierto alargamiento de los tejidos. El dispositivo se debe mantener unas 8-10 h diarias durante 4-6 meses. Al cabo de ese tiempo se puede conseguir un incremento de la longitud de entre 1-3 cm.
  • Técnicas para aumentar la longitud externa del pene: Los cuerpos cavernosos del pene (estructuras que dan rigidez al pene) se encuentran “enterrados” bajo la piel en aproximadamente 1/3 de su longitud. Existen diferentes opciones quirúrgicas para conseguir aflorar una mayor proporción de éstos: eliminar grasa del pubis, sección de los ligamentos suspensorios del pene, plastias de la piel escrotal, etc. Normalmente se trata de procedimientos sencillos que logran aumentar el tamaño del pene en unos 2-4 cm.

Habitualmente se utilizan ambos procedimientos de forma secuencial, con lo que sería posible conseguir alargamientos de entre 3-6 cm.

Engrosamiento del pene

El engrosamiento del pene se consigue mediante la inyección de sustancias abultantes (grasa propia, ácido hialurónico, etc.) entre las cubiertas del tejido eréctil hasta conseguir incrementos en la circunferencia de entre 1-2 cm.

Corrección de incurvaciones y deformidades

En aquellos pacientes que presenten incurvaciones o deformidades del pene que impidan las relaciones sexuales o causen un importante trastorno estético, es posible dar una solución a dichas deformidades mediante diferentes opciones terapéuticas. Este problema puede aparecer de una manera espontánea, sin causa aparente (fibrosis idiopática del cuerpo cavernoso o enfermedad de La Peyronie) o tras un traumatismo sobre el pene en erección (fractura del pene en erección, etc.). Además de la deformidad que causa la fibrosis, puede producirse dolor con la erección y dificultad para conseguir y mantener el pene erecto. Las opciones terapéuticas pueden ser:

  • Tratamientos orales
  • Tratamientos locales
  • Iontoforesis: administración local de fármacos facilitando su penetración y efecto mediante la aplicación de una pequena corriente eléctrica)
  • Utilización de extensores del pene
  • Tratamiento con ondas de choque
  • Procedimientos quirúrgicos (plicatura del cuerpo cavernoso, colocación de parches los cuerpos cavernosos, etc.)
  • Implante de prótesis de pene (en los casos más severos, pacientes multioperados o que presenten una disfunción eréctil que no responda a otros tratamientos).

Lo habitual es que se recurra a una combinación de varias de estas técnicas de manera secuencial.

PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué es la Hiperplasia benigna de próstata (HBP)?

La HBP no es más que el crecimiento progresivo de la glándula prostática que se produce de forma fisiológica a partir de los 35 años como consecuencia de la multiplicación de sus células. A los 35 años la próstata tiene un peso de unos 25 g., pudiendo llegar a alcanzar los 80-100 g. a los 60 años. En casos extremos puede llegar a pesar hasta 250 g. La hiperplasia hace referencia únicamente al crecimiento de la próstata, no a los síntomas que este crecimiento pudiera ocasionar.

¿En qué consiste el síndrome prostático?

Cuando la próstata, en su crecimiento, obstruye y estrangula a la uretra, se origina un síndrome denominado prostático y que se caracteriza por una serie de síntomas derivados de esa obstrucción: chorro flojo, dificultad para empezar a orinar, chorro entrecortado, sensación de vaciado incompleto, micción dificultosa, orinar frecuentemente, levantarse a orinar por las noches, tener que ir corriendo a orinar, etc. Sin embargo no existe una relación directa entre el tamaño de la próstata y el grado de obstrucción.

¿Es muy frecuente el síndrome prostático?

Se trata de un problema médico muy frecuente. Como ya se ha comentado, la próstata experimenta un crecimiento fisiológico progresivo a partir de los 35 años. Ese crecimiento va a ir condicionando un grado de obstrucción cada vez mayor en la salida de la orina. Este proceso se va a producir en todos los varones en mayor o menor grado. Como el grado de obstrucción es muy lentamente progresivo, en muchos casos no se advierte fácilmente hasta etapas muy evolucionadas.

¿A partir de qué edad se recomienda realizar una revisión anual del varón?

Normalmente se considera que es a partir de los 50 años cuando el varón debe hacerse una revisión anual. En los casos en los que haya familiares directos (padres, hermanos, tíos) con antecedentes de cáncer de próstata, se aconseja comenzar dichas revisiones a partir de los 40 años.

¿Por qué es necesaria una revisión anual de los varones?

Las asociaciones urológicas recomiendan una revisión anual por varios motivos:

  • El síndrome prostático es un problema muy frecuente que afecta a los varones a partir de los 50 años
  • El deterioro en la capacidad de vaciar la vejiga es tan lento que muchas veces no es fácilmente advertido por el paciente
  • La incidencia de cáncer de próstata es alta a partir de los 50 años
  • El diagnóstico precoz del cáncer de próstata es muy sencillo
¿Qué formas de tratamiento existen para la HBP?
  • Actitud expectante: si los síntomas no son muy importantes, se puede optar por mantener una vigilancia periódica del paciente sin necesidad de instaurar un tratamiento.
  • Tratamiento médico: sobre todo en los casos leves o moderados.
  • Tratamientos quirúrgicos: los procedimientos quirúrgicos clásicos son la cirugía abierta y la resección transuretral de próstata.
  • Fotovaporización con láser: actualmente, el tratamiento de elección para la HBP es la vaporización con láser. Se trata de una técnica que aporta enormes ventajas a la cirugía clásica, siendo sus resultados semejantes.
¿Qué es el PSA?

El PSA es un marcador tumoral, medible a través de un análisis de sangre, capaz de detectar tumores de próstata en etapas muy incipientes y cuando las posibilidades de curación son muy elevadas.

¿Cuándo hay que operar una próstata?

Existen una serie de indicaciones absolutas para proceder a una cirugía de la próstata, fundamentalmente son las siguientes: retención de orina, litiasis vesical, infecciones de orina recurrentes, sangrado importante con la orina debido a la próstata. Al margen de estas indicaciones absolutas, es el propio paciente el que debe decidir cuando quiere operarse. El factor fundamental a tener en cuenta para ello es el deterioro en su calidad de vida.

¿Qué técnicas existen para operar la hiperplasia de próstata?

Hasta hace unos años disponíamos de 2 técnicas diferentes para operar la hiperplasia de próstata: la resección transuretral o RTU y la cirugía abierta. La RTU consiste en la extirpación fragmentada de la próstata a través de la uretra. Se van cortando virutas de tejido prostático desde el centro hacia la periferia, los cuales se extraen a través del conducto urinario. Esta técnica es posible utilizarla para próstatas de hasta 70-80 g. A partir de ese tamaño el tiempo de resección se alarga mucho y aumentan las complicaciones. Para próstatas grandes se debía recurrir a la cirugía abierta, haciendo una incisión en la parte baja del abdomen y en la vejiga. En los últimos años se ha incorporado la cirugía láser, que se está imponiendo como técnica de elección por sus evidentes ventajas.

¿Qué ventajas ofrece el láser sobre la cirugía convencional para operar una próstata?

La Fotovaporización láser de próstata aporta las siguientes ventajas con respecto a las técnicas quirúrgicas clásicas:

  • Es posible intervenir cualquier próstata, independientemente de su tamaño. Para las próstatas grandes no es necesario recurrir a la cirugía abierta.
  • La sonda vesical es posible retirarla rápidamente, en 1 ó 2 días
  • Los pacientes son dados de alta antes de las 24 horas de la intervención.
  • La reincorporación a la vida habitual es mucho más rápida
  • El sangrado quirúrgico es 100 veces menor que con las técnicas clásicas. Es necesario trasfundir sangre a menos del 0’1% de los pacientes.
  • Las complicaciones son mucho menso frecuentes.
  • Los resultados a largo plazo son semejantes a los conseguidos con las técnicas clásicas
x



Acepto la Política de Privacidad.

Pide tu
cita