En los últimos años, distintas investigaciones han arrojado luz sobre un posible vínculo entre el exceso de grasa corporal y el desarrollo de síntomas urinarios. Ahora, un equipo de la Universidad de Nanchang (China), utilizando datos de la base de datos NHANES de EE. UU., ha confirmado con contundencia esa asociación, centrándose en el riesgo de síndrome de vejiga hiperactiva (VH).
La vejiga hiperactiva: más allá de los músculos y nervios
La vejiga hiperactiva es un trastorno caracterizado por la presencia de urgencia urinaria, con o sin incontinencia, y suele acompañarse de frecuencia miccional y nocturia. Aunque tradicionalmente se ha atribuido a causas neurológicas o musculares, estos nuevos estudios muestran que la grasa corporal también desempeña un papel relevante.
Mayor grasa corporal, mayor riesgo de VH
Grasa total y regional: un impacto directo en los síntomas
Los investigadores observaron una clara relación dosis-respuesta:
Cuanto mayor era la cantidad de grasa corporal total y localizada (especialmente en las extremidades), mayor era el riesgo de presentar síntomas de vejiga hiperactiva, como la urgencia o la necesidad de levantarse por la noche para orinar.
Esta asociación se mantuvo independientemente de la edad, el sexo, el tabaquismo o enfermedades metabólicas, lo que indica que la grasa actúa como factor de riesgo independiente.
Nuevos indicadores antropométricos: el papel del BRI
Además del conocido IMC (Índice de Masa Corporal), se analizaron otros índices, como el Body Roundness Index (BRI), que combina la circunferencia abdominal con la estatura para valorar la distribución del tejido graso.
El BRI mostró una asociación significativa con la presencia de vejiga hiperactiva, convirtiéndose en una herramienta prometedora para predecir riesgo clínico.
¿Qué implicaciones clínicas tiene este hallazgo?
Los autores sugieren que:
- La evaluación de la grasa corporal, especialmente la grasa abdominal, debe formar parte del estudio de pacientes con síntomas urinarios.
- El control del peso corporal, en especial la reducción de grasa central, puede ser una medida terapéutica eficaz para reducir los síntomas de vejiga hiperactiva.
- El BRI y otros índices podrían servir como marcadores útiles en la práctica clínica para valorar riesgo urológico.
Conclusiones
La evidencia es clara:
El exceso de grasa corporal se asocia con un mayor riesgo de desarrollar vejiga hiperactiva, incluso en personas sin otros factores de riesgo evidentes.
El abordaje de estos pacientes debe ser integral, y la pérdida de peso debe contemplarse como parte del tratamiento urológico. La investigación abre además la puerta al uso de nuevas herramientas como el BRI para identificar de forma precoz a los pacientes en riesgo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el BRI y cómo se calcula?
El Body Roundness Index es un índice que relaciona la circunferencia abdominal con la estatura para estimar la distribución de grasa corporal. Se ha mostrado útil en la predicción de riesgo metabólico y urológico.
¿Puede mejorar la vejiga hiperactiva al perder peso?
Sí. La evidencia científica indica que la pérdida de grasa abdominal puede mejorar significativamente los síntomas urinarios, especialmente la urgencia y la frecuencia miccional.
¿La obesidad es una causa directa de vejiga hiperactiva?
No es la única causa, pero el exceso de grasa corporal se considera un factor de riesgo independiente, especialmente cuando se acumula en el abdomen y las extremidades.


