Aproximadamente un 2-4% de los varones que se realizan una vasectomía terminan arrepintiéndose y se vuelven a plantear la opción de tener un nuevo hijo. Para conseguir este objetivo disponemos de dos alternativas:

La fecundación “in vitro” con microinyección intracitoplásmica de espermatozoides (FIV-ICSI):

  • Es una técnica de reproducción asistida que incluye los siguientes procesos:
  • Intervención quirúrgica en el varón para recuperar espermatozoides del testículo (RQE).
  • Estimulación ovárica de la mujer: tratamiento hormonal intramuscular para conseguir que maduren varios folículos de forma simultánea
  • Punción ovárica para extracción de los ovocitos guiada con ecografía, bajo anestesia general.
  • Fecundación de los ovocitos en el laboratorio con los espermatozoides recuperados del testículo del varón.
  • Transferencia de los embriones al útero de la mujer

La reconstrucción microquirúrgica de la vasectomía ( vaso-vasostomía, VVT, vasectomía reversible):

Es un procedimiento microquirúrgico para restablecer la continuidad de la vía seminal, volviendo a conectar los extremos seccionados del conducto deferente durante el procedimiento de vasectomía.

La mayor parte de los estudios serios concluyen que la mejor opción para conseguir un nuevo hijo en caso de que el varón se haya sometido previamente a una vasectomía es la VVT siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

  • Que la mujer no tenga ningún impedimento para quedarse embarazada: ovarios funcionantes, reglas regulares con ciclos ovulatorios, trompas permeables, útero sin alteraciones.
  • Que no haya problemas en el varón: testículo dañado o atrófico, engrosamientos del epidídimo, obstrucciones secundarias de la vía seminal, etc.

¿Cuál es la mejor opción?

Cuando comparamos ambas técnicas, utilizaremos el parámetro “niño en casa” o tasa de parto, lo cual significa que ha habido embarazo, que el embarazo ha llegado a término y ha nacido el bebé.

Este es el objetivo final de las parejas que consultan por infertilidad y, por tanto, este debe ser el elemento de comparación.

Podemos enumerar las siguientes ventajas de la reconstrucción microquirúrgica de la vía seminal (VVT) frente a la FIV-ICSI:

Los datos que verás a continuación provienen de reproduccionasistida.org

  • Mayor tasa absoluta de parto
    • Con la VVT o vasectomía reversible esta tasa es de 55%
    • Con la FIV-ICSI la tasa de “niño en casa” varía mucho en función de la edad de la mujer:
      • Si la mujer tiene >40 años esta tasa es del 10%
      • Mujer de 35-40 años: tasa del 25%
      • Mujer de <35 años: tasa del 35%
  • Menor riesgo para la mujer con la VVT, ya que no es necesario realizar ningún tratamiento a la madre, eliminándose el riesgo de la estimulación y la punción ovárica, imprescindibles en la FIV-ICSI
  • Menor tasa de complicaciones con la VVT. La vasectomía reversible tiene una tasa de complicaciones menor que la de la recuperación quirúrgica de espermatozoides, procedimiento imprescindible para realizar la FIV-ICSI.
  • Menor coste: el coste total por cada “niño en casa” es sustancialmente menor con la VVT.
  • Menor tasa de abortos con la VVT (2,4%) frente a la FIV-ICSI (16%)
  • Menor tasa de gestaciones múltiples con la VVT (1,2%) frente a la FIV-ICSI (16%)
  • Mejor relación coste-efectividad con la VVT
  • La VVT es la mejor opción en caso de querer  tener más de 1 hijo

Por todo ello, siempre que se cumplan los requisitos anteriormente enumerados, la opción que debería ofrecerse a las parejas tendría que ser la VVT, cosa que no siempre ocurre y se transmite una información distorsionada y errónea muy dirigida hacia la FIV-ICSI. Por otras parte, aquellas parejas que descarten las técnicas de reproducción asistida por cuestiones éticas, religiosas o de cualquier otra índole, siempre podrán recurrir a la vasectomía reversible como solución a su esterilidad.