Hoy quiero hablaros de la importancia de la rehabilitación tras la cirugía radical de próstata. La mayor parte de los pacientes que se operan por tener un cáncer de próstata, a los que se les realiza una prostatectomía radical abierta o laparoscópica, van a presentar una incontinencia urinaria en el postoperatorio. En la mayor parte de los casos esta incontinencia va a ser transitoria, de unos meses de duración. En el 5-10% de los casos, la incontinencia será definitiva. Durante la cirugía se van a dañar los músculos perineales responsables del cierre de la vejiga. Este daño puede ser más o menos severo y reversible, lo que condicionará la evolución posterior.

Nuestra recomendación, basándonos en la experiencia propia, es que se remita al varón a una unidad especializada tan pronto como se haya recuperado de la cirugía. Con ello conseguimos dos objetivos esenciales: primero, ejercitar inmediatamente la musculatura residual responsable de la continencia, hasta alcanzar su máxima capacidad; segundo, acortar el tiempo que pudiera durar la incontinencia urinaria transitoria. Es decir, cuanto antes se comience con la rehabilitación, antes se recupera la continencia y mejores resultados se consiguen. No tiene sentido demorar el tratamiento pensando que la incontinencia va a ser transitoria. Conseguiremos mejores resultados y acortaremos la duración de la incontinencia cuanto antes empecemos a tratarla.

Con rehabilitación se consigue mejorar la incontinencia en más del 95% de los pacientes. En 2 de cada 3 pacientes tratados se alcanzará la continencia total. Normalmente se tardará unos 2-3 meses en alcanzar este objetivo, si bien el paciente apreciará mejorías significativas a las pocas semanas de iniciado el tratamiento. 27