Desde el principio, en nuestra unidad consideramos que era mejor realizar un abordaje multidisciplinar en las pacientes que consultaran por problemas estéticos vaginales. El término multidisciplinar hace referencia al heho de que son varios especialistas diferentes los que valoran y analizan el problema por el que consulta cada una de las mujeres que acuden a la consulta. En nuestro caso intervienen: un urólogo especialista en cirugía vaginal; un cirujano plástico; un ginecólogo y un fisioterapéuta. Las principales ventajes de este enfoque particular serían las siguientes:

Es posible dar una solución global a todos los problemas que presenta cada paciente: en nuestra experiencia, las pacientes que consultan con problemas estéticos genitales suelen tener patologías asociadas que conviene resolver de una forma simultánea para garantizar los resultados a largo plazo. En muchas ocasiones, cuando se plantea un rejuvenecimeinto vaginal, por ejemplo, es imprescindible valorar y tratar la posible existencia de prolapsos genitales, incontinencia urinariaIU se refiere a las pérdidas involuntarias de orina a través de la uretra, de un grado tal que llegan a causar un problema de tipo social, higiénico, sexual, etc. al paciente que la padece. Esta es la definición oficial de IU, tal y como la describe la ICS (International Continente Society). Los 3 aspectos básicos de la definición son: pérdida de orina, por la uretra, causando un problema. La IU puede afectar a cualquier persona: hombres o mujeres; niños, adultos o ancianos; etc. Hay muchas formas diferentes de IU, cada una de las cuales tiene un enfoque terapéutico diferente. Las más importantes por su frecuencia de aparición son la IU de esfuerzo, al IU por urgencia y la IU mixta. La IU de esfuerzo es aquella forma de incontinencia en la cual los escapes de orina aparecen cuando el paciente realiza un esfuerzo abdominal: estornudar, toser, hacer ejercicio físico o gimnasia, coger pesos, etc. Según la severidad de la incontinencia, los escapes aparecerán con grandes esfuerzos (toser, estornudar) o con pequeños esfuerzos (andar, subir escaleras, etc.) La IU por urgencia se caracteriza porque los escapes van precedidos de un deseo imperioso de ganas de orinar que llega a ser incontrolable. Suelen asociarse otros síntomas tales como: orinar frecuentemente (polaquiuria), levantarse a orinar por la noche (nicturia), molestias al orinar (disuria), dolor en el bajo vientre, etc. Por último, la IU mixta es aquella en la que se mezclan ambos componentes: de esfuerzo y por urgencia. Los 3 tipos de IU pueden aparecer en cualquier sexo y a cualquier edad, si bien son especialmente frecuentes en mujeres por encima de 35 años. En las mujeres, hoy en día sabemos que los 3 tipos de IU son diferentes caras del mismo problema: el deterioro del Suelo Pelviano. En el varón, por el contrario, la IU por urgencia se suele deber a problemas de obstrucción por la próstata o por estrecheces en la uretra, mientras que la IU de esfuerzo aparece generalmente como efecto secundario e indeseado de una cirugía de próstata, uretra o vejiga. Los síntomas van a ser diferentes según se trate de un tipo u otro de IU. La IU de esfuerzo se manifiesta como aparición de escapes de orina asociados a un esfuerzo abdominal (estornudo, tos, ejercicio físico, actividad sexual, coger pesos, etc.). La IU por urgencia aparece como escapes de orina asociados a un deseo imperiosos de ganas de orinar. Como ya se ha comentado previamente, suele acompañarse de otros síntomas que denominamos síndrome miccional irritativo (polaquiuria, disuria, nicturia, dolor, etc.). En esta forma de IU los escapes suelen ser más severos e importantes y la afectación para la paciente mucho mayor., debilidad en la musculatura del suelo pélvico, etc. En las reparaciones estéticas de labios, recosntrucción del himen, etc. hay que considerar la posibilidad de que dicha paciente vaya a tener un parto vaginal, no provocar retracciones o cicatrices muy fibrosas que pudieran desgarrarse en el momento del parto. Hay que descartar la posible existencia de patología ginecológica o urológica que pudiera hacer fracasar la reparación estética planteada, etc.
Frecuentemente, las mejores soluciones consisten en asociar varias alternativas terapéuticas de una forma secuencial. En concreto, refiriéndonos a los procedimientos de rejuvenecimiento vaginal, en la mayor parte de los casos se realizan tras haber tenido varios partos vaginales que han distendido el canal vaginal. En estos casos, además de la reparación quirúrgica planteada (resección quirúrgica de tejido vaginal sobrante, cirugía con láser, etc.) suele ser muy útil la realización de unas sesiones de rehabilitación de suelo pélvico para fortalecer la musculatura.
Podemos resolver, no solo loso problemas estéticos, sino también los problemas funcionales que frecuentemente coexistan. De nuevo retomo el problema del rejuvenecimiento vagonal. Si asociamos, como hemos comentado anteriormente, la cirugía y la rehabilitación del suelo pélvico, conseguiremos excelentes resultados estéticos y también funcionales, mejorando enormemente la calidad de las relaciones sexuales. Por otra parte, en algunas pacientes que han solicitado una excisión del tejido que recubre el clítoris, o una reconstrucción del himen, se ha producido una cicatrización que provoca la estenosis del meato uretral, dificultando la micción. Estas consideraciones funcionales no son tenidas en cuenta muy a menudo y van a plantear problemas funcionales a las mujeres operadas.
Ofrecemos una visión mucho más completa del problema/problemas que pudiera presentar cada paciente. Este quizás sea el punto fundamental. Cuando nos consulta una mujer por un problemas estético, no debemos restringirnos exclusivamente a ello. Habrá que valorar y analizar muchos otros aspectos que pudieran coexistir y que habría que resolver conjuntamente o prioritariamente: patología del cuello del útero, patología de la vejiga o la uretraLa uretra es el conducto de salida de la orina que comunica la vejiga con el exterior. En este conducto podemos distinguir 3 capas diferentes: la interior o epitelio, la intermedia o muscular y la externa o serosa. Existen evidentes diferencias entre la uretra masculina y la femenina, no solo por lo que se refiere a su longitud. En el varón la uretra atraviesa la próstata, lo que puede condicionar problemas de obstrucción, cuando la próstata crece y ocluye la luz interior de la uretra. La uretra tiene una gran trascendencia en la continencia urinaria por múltiples motivos: en primer lugar, porque es a su alrededor donde se ubican los mecanismos musculares que contribuyen al cierre de la vejiga (esfínter vesical); y en segundo lugar, porque de su correcta fijación al pubis depende el mantenimiento de la continencia., patología rectal, etc.

x



 Acepto la Política de Privacidad.

Pide tu
cita