PORQUE NO ES FÁCIL CONVIVIR CON ELLO

INCONTINENCIA URINARIA

Somos un centro de referencia

INCONTINENCIA URINARIA

 

EN EL VARÓN

La Incontinencia urinariaIU se refiere a las pérdidas involuntarias de orina a través de la uretra, de un grado tal que llegan a causar un problema de tipo social, higiénico, sexual, etc. al paciente que la padece. Esta es la definición oficial de IU, tal y como la describe la ICS (International Continente Society). Los 3 aspectos básicos de la definición son: pérdida de orina, por la uretra, causando un problema. La IU puede afectar a cualquier persona: hombres o mujeres; niños, adultos o ancianos; etc. Hay muchas formas diferentes de IU, cada una de las cuales tiene un enfoque terapéutico diferente. Las más importantes por su frecuencia de aparición son la IU de esfuerzo, al IU por urgencia y la IU mixta. La IU de esfuerzo es aquella forma de incontinencia en la cual los escapes de orina aparecen cuando el paciente realiza un esfuerzo abdominal: estornudar, toser, hacer ejercicio físico o gimnasia, coger pesos, etc. Según la severidad de la incontinencia, los escapes aparecerán con grandes esfuerzos (toser, estornudar) o con pequeños esfuerzos (andar, subir escaleras, etc.) La IU por urgencia se caracteriza porque los escapes van precedidos de un deseo imperioso de ganas de orinar que llega a ser incontrolable. Suelen asociarse otros síntomas tales como: orinar frecuentemente (polaquiuria), levantarse a orinar por la noche (nicturia), molestias al orinar (disuria), dolor en el bajo vientre, etc. Por último, la IU mixta es aquella en la que se mezclan ambos componentes: de esfuerzo y por urgencia. Los 3 tipos de IU pueden aparecer en cualquier sexo y a cualquier edad, si bien son especialmente frecuentes en mujeres por encima de 35 años. En las mujeres, hoy en día sabemos que los 3 tipos de IU son diferentes caras del mismo problema: el deterioro del Suelo Pelviano. En el varón, por el contrario, la IU por urgencia se suele deber a problemas de obstrucción por la próstata o por estrecheces en la uretra, mientras que la IU de esfuerzo aparece generalmente como efecto secundario e indeseado de una cirugía de próstata, uretra o vejiga. Los síntomas van a ser diferentes según se trate de un tipo u otro de IU. La IU de esfuerzo se manifiesta como aparición de escapes de orina asociados a un esfuerzo abdominal (estornudo, tos, ejercicio físico, actividad sexual, coger pesos, etc.). La IU por urgencia aparece como escapes de orina asociados a un deseo imperiosos de ganas de orinar. Como ya se ha comentado previamente, suele acompañarse de otros síntomas que denominamos síndrome miccional irritativo (polaquiuria, disuria, nicturia, dolor, etc.). En esta forma de IU los escapes suelen ser más severos e importantes y la afectación para la paciente mucho mayor.... en el varón se produce, en la mayor parte de los casos, como consecuencia de una intervención quirúrgica sobre la próstataGlándula masculina situada bajo la vejiga, en la línea media, que abraza a la porción inicial de la uretra, del tamaño y forma de una castaña. Tiene una doble función: Permite la salida de la orina o del semen de forma independiente Secreta diferentes sustancias que acompañan a los espermatozoides durante la eyaculación La próstata experimenta un crecimiento progresivo a partir de los 30 años, crecimiento que se denomina hiperplasia benigna., la uretraLa uretra es el conducto de salida de la orina que comunica la vejiga con el exterior. En este conducto podemos distinguir 3 capas diferentes: la interior o epitelio, la intermedia o muscular y la externa o serosa. Existen evidentes diferencias entre la uretra masculina y la femenina, no solo por lo que se refiere a su longitud. En el varón la uretra atraviesa la próstata, lo que puede condicionar problemas de obstrucción, cuando la próstata crece y ocluye la luz interior de la uretra. La uretra tiene una gran trascendencia en la continencia urinaria por múltiples motivos: en primer lugar, porque es a su alrededor donde se ubican los mecanismos musculares que contribuyen al cierre de la vejiga (esfínter vesical); y en segundo lugar, porque de su correcta fijación al pubis depende el mantenimiento de la continencia.... o la vejiga.

Las opciones terapéuticas son múltiples. Las más habituales son las siguientes:

EN EL NIÑO

Las causas de la Incontinencia urinariaIU se refiere a las pérdidas involuntarias de orina a través de la uretra, de un grado tal que llegan a causar un problema de tipo social, higiénico, sexual, etc. al paciente que la padece. Esta es la definición oficial de IU, tal y como la describe la ICS (International Continente Society). Los 3 aspectos básicos de la definición son: pérdida de orina, por la uretra, causando un problema. La IU puede afectar a cualquier persona: hombres o mujeres; niños, adultos o ancianos; etc. Hay muchas formas diferentes de IU, cada una de las cuales tiene un enfoque terapéutico diferente. Las más importantes por su frecuencia de aparición son la IU de esfuerzo, al IU por urgencia y la IU mixta. La IU de esfuerzo es aquella forma de incontinencia en la cual los escapes de orina aparecen cuando el paciente realiza un esfuerzo abdominal: estornudar, toser, hacer ejercicio físico o gimnasia, coger pesos, etc. Según la severidad de la incontinencia, los escapes aparecerán con grandes esfuerzos (toser, estornudar) o con pequeños esfuerzos (andar, subir escaleras, etc.) La IU por urgencia se caracteriza porque los escapes van precedidos de un deseo imperioso de ganas de orinar que llega a ser incontrolable. Suelen asociarse otros síntomas tales como: orinar frecuentemente (polaquiuria), levantarse a orinar por la noche (nicturia), molestias al orinar (disuria), dolor en el bajo vientre, etc. Por último, la IU mixta es aquella en la que se mezclan ambos componentes: de esfuerzo y por urgencia. Los 3 tipos de IU pueden aparecer en cualquier sexo y a cualquier edad, si bien son especialmente frecuentes en mujeres por encima de 35 años. En las mujeres, hoy en día sabemos que los 3 tipos de IU son diferentes caras del mismo problema: el deterioro del Suelo Pelviano. En el varón, por el contrario, la IU por urgencia se suele deber a problemas de obstrucción por la próstata o por estrecheces en la uretra, mientras que la IU de esfuerzo aparece generalmente como efecto secundario e indeseado de una cirugía de próstata, uretra o vejiga. Los síntomas van a ser diferentes según se trate de un tipo u otro de IU. La IU de esfuerzo se manifiesta como aparición de escapes de orina asociados a un esfuerzo abdominal (estornudo, tos, ejercicio físico, actividad sexual, coger pesos, etc.). La IU por urgencia aparece como escapes de orina asociados a un deseo imperiosos de ganas de orinar. Como ya se ha comentado previamente, suele acompañarse de otros síntomas que denominamos síndrome miccional irritativo (polaquiuria, disuria, nicturia, dolor, etc.). En esta forma de IU los escapes suelen ser más severos e importantes y la afectación para la paciente mucho mayor.... en los niños pueden ser muy numerosas. Sin embargo, lo habitual es que se trate de un problema de micción incontrolada.

Los niños suelen adquirir la continencia urinaria diurna alrededor de los 2-3 años y la nocturna alrededor de los 3-5 años. Estas edades son orientativas y dependerán, en gran medida, de la madurez global de cada uno.

Por tanto, si un niño no es capaz de contener la orina durante el día después de los 3 años o durante la noche después de los 5, debería consultarse con el especialista. Actualmente, la mayor parte de los profesionales pensamos que es mejor valorar y tratar a estos niños a partir de esa edad que esperar su evolución espontánea hasta que sean mayores.

Hablamos de enuresis cuando el niño presenta pérdidas de orina involuntarias a una edad en la que ya debería haber adquirido el control de la micción. Hay muchos tipos diferentes de enuresis:

  • Primaria o secundaria: dependiendo de que el niño haya tenido control sobre el pis en alguna ocasión o no
  • Diurna, nocturna o mixta, según el momento en el que se produzca la enuresis
  • Monosintomática o compleja
  • Etc.

La forma más habitual de presentación suele ser la enuresis nocturna monosintomática. Este cuadro clínico puede aparecer como consecuencia de múltiples factores, tales como:

  • Factores neurológicos
  • Factores psíquicos, situaciones emocionales críticas, etc.
  • Problemas del sueño
  • Factores hereditarios
  • Etc.

Aunque este problema se suele solucionar espontáneamente con el paso del tiempo, no conviene ignorarlo por dos motivos fundamentales: en primer lugar, porque puede tratarse de un problema más serio que comienza manifestándose de esta forma; y, en segundo lugar, por los posibles efectos psicológicos que esta situación pudiera causar al niño.

Las opciones terapéuticas son numerosas. Por lo general es conveniente y necesario asociar varias de ellas para conseguir resultados satisfactorios. Los tratamientos disponibles son:

  • Medidas conductuales: reducir la ingesta de líquidos antes de acostarse, orinar antes de ir a la cama, levantar al niño para que orine por la noche, motivar al niño, no ridiculizarlo, etc.
  • Tratamientos médicos
  • Utilización de alarmas
  • Rehabilitación y reeducación miccional.
PREGUNTAS FRECUENTES
La incontinencia urinaria ¿Es una patología frecuente en las mujeres? ¿y en los hombres?

La IU es una patología muy frecuente en las mujeres. Se estima que aproximadamente un 25-30% de las mujeres mayores de 35 años va a tener un problema de IU significativo. Por el contrario, en los hombres es menos habitual. La relación hombres / mujeres es de 1-2 / 10 , o lo que es lo mismo, es entre 5-10 veces más frecuente entre las mujeres que entre los hombres.

¿Cuáles son los factores más directamente implicados en la aparición de la IU en las mujeres?

Los tres factores más directamente implicados en la aparición de la IU en las mujeres son:

  • Los embarazos y partos
  • La edad y la menopausia
  • Los factores genéticos
¿Cuáles son los factores más directamente implicados en la aparición de la IU en los hombres?

En el hombre, los factores más directamente implicados en la aparición de la IU son:

  • Las obstrucciones de la uretraLa uretra es el conducto de salida de la orina que comunica la vejiga con el exterior. En este conducto podemos distinguir 3 capas diferentes: la interior o epitelio, la intermedia o muscular y la externa o serosa. Existen evidentes diferencias entre la uretra masculina y la femenina, no solo por lo que se refiere a su longitud. En el varón la uretra atraviesa la próstata, lo que puede condicionar problemas de obstrucción, cuando la próstata crece y ocluye la luz interior de la uretra. La uretra tiene una gran trascendencia en la continencia urinaria por múltiples motivos: en primer lugar, porque es a su alrededor donde se ubican los mecanismos musculares que contribuyen al cierre de la vejiga (esfínter vesical); y en segundo lugar, porque de su correcta fijación al pubis depende el mantenimiento de la continencia.... por problemas de próstataGlándula masculina situada bajo la vejiga, en la línea media, que abraza a la porción inicial de la uretra, del tamaño y forma de una castaña. Tiene una doble función: Permite la salida de la orina o del semen de forma independiente Secreta diferentes sustancias que acompañan a los espermatozoides durante la eyaculación La próstata experimenta un crecimiento progresivo a partir de los 30 años, crecimiento que se denomina hiperplasia benigna.
  • La cirugía sobre la próstataGlándula masculina situada bajo la vejiga, en la línea media, que abraza a la porción inicial de la uretra, del tamaño y forma de una castaña. Tiene una doble función: Permite la salida de la orina o del semen de forma independiente Secreta diferentes sustancias que acompañan a los espermatozoides durante la eyaculación La próstata experimenta un crecimiento progresivo a partir de los 30 años, crecimiento que se denomina hiperplasia benigna., la vejiga o la uretraLa uretra es el conducto de salida de la orina que comunica la vejiga con el exterior. En este conducto podemos distinguir 3 capas diferentes: la interior o epitelio, la intermedia o muscular y la externa o serosa. Existen evidentes diferencias entre la uretra masculina y la femenina, no solo por lo que se refiere a su longitud. En el varón la uretra atraviesa la próstata, lo que puede condicionar problemas de obstrucción, cuando la próstata crece y ocluye la luz interior de la uretra. La uretra tiene una gran trascendencia en la continencia urinaria por múltiples motivos: en primer lugar, porque es a su alrededor donde se ubican los mecanismos musculares que contribuyen al cierre de la vejiga (esfínter vesical); y en segundo lugar, porque de su correcta fijación al pubis depende el mantenimiento de la continencia....
¿Qué tipos de Incontinencia Urinaria existen?

Hay muchas formas de IU, cada una de las cuales tiene una forma diferente de valoración y tratamiento. Las más importantes son:

  • La incontinencia de esfuerzo (también llamada de estrés) es aquella forma de incontinencia que aparece cuando se realiza algún esfuerzo brusco, aumentando la presión abdominal, (por ejemplo, al toser, reir, estornudar, correr, saltar, levantar pesos, etc.). Es una de las formas más frecuentes de incontinencia.La incontinencia de esfuerzo es un problema muy frecuente que afecta globalmente a un 40% de las mujeres       mayores de 25 años (4 de cada 10). El número de mujeres afectadas así como la intensidad e importancia de las pérdidas de orina se incrementan rápidamente con la edad y con el número de embarazos.
  • La incontinencia por urgencia es la que aparece asociada a un deseo imperioso e incontrolable de orinar. Se debe a la contracción involuntaria del músculo de la vejiga (músculo detrusor). Las causas de este fenómeno son múltiples: enfermedad neurológica, inflamación crónica de la vejiga, irritación crónica de la vejiga por piedras u otros objetos extraños, obstrucción en la salida de la orina, tumores de la vejiga, etc. Sin embargo, en la mayor parte de los casos no se encuentra ningún tipo de alteración.
  • Finalmente, la incontinencia urinariaIU se refiere a las pérdidas involuntarias de orina a través de la uretra, de un grado tal que llegan a causar un problema de tipo social, higiénico, sexual, etc. al paciente que la padece. Esta es la definición oficial de IU, tal y como la describe la ICS (International Continente Society). Los 3 aspectos básicos de la definición son: pérdida de orina, por la uretra, causando un problema. La IU puede afectar a cualquier persona: hombres o mujeres; niños, adultos o ancianos; etc. Hay muchas formas diferentes de IU, cada una de las cuales tiene un enfoque terapéutico diferente. Las más importantes por su frecuencia de aparición son la IU de esfuerzo, al IU por urgencia y la IU mixta. La IU de esfuerzo es aquella forma de incontinencia en la cual los escapes de orina aparecen cuando el paciente realiza un esfuerzo abdominal: estornudar, toser, hacer ejercicio físico o gimnasia, coger pesos, etc. Según la severidad de la incontinencia, los escapes aparecerán con grandes esfuerzos (toser, estornudar) o con pequeños esfuerzos (andar, subir escaleras, etc.) La IU por urgencia se caracteriza porque los escapes van precedidos de un deseo imperioso de ganas de orinar que llega a ser incontrolable. Suelen asociarse otros síntomas tales como: orinar frecuentemente (polaquiuria), levantarse a orinar por la noche (nicturia), molestias al orinar (disuria), dolor en el bajo vientre, etc. Por último, la IU mixta es aquella en la que se mezclan ambos componentes: de esfuerzo y por urgencia. Los 3 tipos de IU pueden aparecer en cualquier sexo y a cualquier edad, si bien son especialmente frecuentes en mujeres por encima de 35 años. En las mujeres, hoy en día sabemos que los 3 tipos de IU son diferentes caras del mismo problema: el deterioro del Suelo Pelviano. En el varón, por el contrario, la IU por urgencia se suele deber a problemas de obstrucción por la próstata o por estrecheces en la uretra, mientras que la IU de esfuerzo aparece generalmente como efecto secundario e indeseado de una cirugía de próstata, uretra o vejiga. Los síntomas van a ser diferentes según se trate de un tipo u otro de IU. La IU de esfuerzo se manifiesta como aparición de escapes de orina asociados a un esfuerzo abdominal (estornudo, tos, ejercicio físico, actividad sexual, coger pesos, etc.). La IU por urgencia aparece como escapes de orina asociados a un deseo imperiosos de ganas de orinar. Como ya se ha comentado previamente, suele acompañarse de otros síntomas que denominamos síndrome miccional irritativo (polaquiuria, disuria, nicturia, dolor, etc.). En esta forma de IU los escapes suelen ser más severos e importantes y la afectación para la paciente mucho mayor.... mixta es aquella forma de incontinencia en la que aparecen ambos componentes, de esfuerzo y por urgencia.
¿Qué puedo hacer si empiezo a tener pequeñas pérdidas de orina?

Lo aconsejable sería ponerse en manos de un especialista desde los primeros momentos en que se empiecen a detectar pérdidas de orina, aunque sean de una cuantía pequeña. Las posibilidades de solucionar el problema con procedimientos conservadores (sin necesidad de recurrir a la cirugía) son mucho mayores que cuando el problema es más severo y de más larga evolución.

¿Qué tengo que hacer si ya tengo pérdidas importantes de orina?

Le recomiendo acudir a la consulta de un especialista en problemas de incontinencia ya que actualmente es posible dar solución a más del 90% de los pacientes que consultan por este problema. Hay que empezar a desterrar la idea de que la IU es un problema inherente a la edad y que tiene muy mala solución.

¿Es habitual que empiece con IU antes de los 40 años?

La aparición de la IU se puede producir a cualquier edad, si bien lo más habitual es que aparezca a partir de los 35-40 años.

¿Qué puedo hacer si tengo IU después de haber tenido un bebé?

La existencia de una IU durante el embarazo o tras el parto puede ser transitoria, pero en cualquier caso refleja la existencia de una predisposición a padecer problemas relacionados con el Suelo PelvianoEl Suelo Pelviano es el conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la cavidad abdominal (abdomen) en su porción inferior, evitando que las vísceras de la pelvis (vejiga, útero, recto, etc.) se hernien o caigan hacia abajo, asomando por la vagina (prolapso). Como ya se ha comentado previamente, está constituido por tres tipos de estructuras anatómicas: Músculos: el principal de ellos es el músculo elevador del ano, esencial en los procesos de continencia de orina y heces. Ligamentos: que anclan las vísceras a la pared ósea de la pelvis. Los ligamentos son estructuras muy recias, de una gran resistencia y cierta elasticidad. Fascias: láminas de tejido conjuntivo que recubren las vísceras de la pelvis como un envoltorio, facilitando su anclaje y sujeción a los ligamentos de la pelvis y, a través de éstos, a las paredes óseas. El Suelo Pelviano tiene dos funciones fundamentales: en primer lugar cerrar la cavidad abdominal por su parte más baja, contribuyendo a la sujeción de las vísceras de la pelvis en su posición anatómica habitual; en segundo lugar, debe de permitir el paso a su través del recto, uretra y vagina para salir hacia el exterior. Deberá disponer, por tanto, de orificios para el paso de dichos conductos. En las mujeres, además, tiene que permitir el paso del feto en el momento del parto, para lo cual deberá distenderse enormemente. Los problemas que pueden afectar al Suelo Pelviano son muy numerosos y frecuentes. Estos síntomas van a depender tanto del prolapso o herniación de las vísceras de la pelvis, como del mal funcionamiento de las vísceras prolapsadas. Prolapso de las vísceras pélvicas: cuando se produce el prolapso o caída de las vísceras de la pelvis a través del suelo pelviano, éstas pueden llegar a asomar al exterior a través del la vagina.Según el tipo de víscera que se hernie hablamos de cistocele (vejiga); rectocele (recto); prolapso uterino (útero), etc. El prolapso de las vísceras va a condicionar problemas en su funcionamiento normal, apareciendo así una serie de síntomas: cuando se afecta el funcionamiento de la vejiga puede aparecer una incontinencia, orinar frecuentemente, dificultad para orinar, urgencia, etc; si se afecta el funcionamiento del recto: estreñimiento, dificultad para realizar deposiciones, dolor durante la deposición, etc.; si se afecta el funcionamiento de la vagina: dolor durante las relaciones sexuales, sensación de pesadez, heridas en la vagina, etc..... En estas situaciones, lo recomendable sería iniciar un programa de RSP que permita recuperar el daño que el embarazo y parto han ocasionado. Si no se recupera el Suelo PelvianoEl Suelo Pelviano es el conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la cavidad abdominal (abdomen) en su porción inferior, evitando que las vísceras de la pelvis (vejiga, útero, recto, etc.) se hernien o caigan hacia abajo, asomando por la vagina (prolapso). Como ya se ha comentado previamente, está constituido por tres tipos de estructuras anatómicas: Músculos: el principal de ellos es el músculo elevador del ano, esencial en los procesos de continencia de orina y heces. Ligamentos: que anclan las vísceras a la pared ósea de la pelvis. Los ligamentos son estructuras muy recias, de una gran resistencia y cierta elasticidad. Fascias: láminas de tejido conjuntivo que recubren las vísceras de la pelvis como un envoltorio, facilitando su anclaje y sujeción a los ligamentos de la pelvis y, a través de éstos, a las paredes óseas. El Suelo Pelviano tiene dos funciones fundamentales: en primer lugar cerrar la cavidad abdominal por su parte más baja, contribuyendo a la sujeción de las vísceras de la pelvis en su posición anatómica habitual; en segundo lugar, debe de permitir el paso a su través del recto, uretra y vagina para salir hacia el exterior. Deberá disponer, por tanto, de orificios para el paso de dichos conductos. En las mujeres, además, tiene que permitir el paso del feto en el momento del parto, para lo cual deberá distenderse enormemente. Los problemas que pueden afectar al Suelo Pelviano son muy numerosos y frecuentes. Estos síntomas van a depender tanto del prolapso o herniación de las vísceras de la pelvis, como del mal funcionamiento de las vísceras prolapsadas. Prolapso de las vísceras pélvicas: cuando se produce el prolapso o caída de las vísceras de la pelvis a través del suelo pelviano, éstas pueden llegar a asomar al exterior a través del la vagina.Según el tipo de víscera que se hernie hablamos de cistocele (vejiga); rectocele (recto); prolapso uterino (útero), etc. El prolapso de las vísceras va a condicionar problemas en su funcionamiento normal, apareciendo así una serie de síntomas: cuando se afecta el funcionamiento de la vejiga puede aparecer una incontinencia, orinar frecuentemente, dificultad para orinar, urgencia, etc; si se afecta el funcionamiento del recto: estreñimiento, dificultad para realizar deposiciones, dolor durante la deposición, etc.; si se afecta el funcionamiento de la vagina: dolor durante las relaciones sexuales, sensación de pesadez, heridas en la vagina, etc...., cuando empiece a hacer esfuerzos abdominales continuará dañándolo y finalmente se producirán problemas definitivos en dichas estructuras.

¿Se puede prevenir la IU?

Por supuesto. Si después de cada situación de riesgo (embarazo, parto, cirugía pélvica, etc.) realizamos una adecuada y completa rehabilitación del SP, podremos evitar la aparición de problemas en más del 80% de los casos. En los países nórdicos y centroeuropeos existen programas habituales para realizar este tipo de rehabilitación, habiéndose conseguido una reducción muy importante en la prevalencia tanto de la IU como de los prolapsos de Suelo de la Pelvis.

La IU ¿Es curable?

Actualmente más del 90% de las IU son tratables. Lo importante es hacer un diagnóstico lo más exacto posible e instaurar el tratamiento menos agresivo en cada caso.

¿Siempre se trata la IU con cirugía?

No todas las IU se tratan con cirugía. Depende del tipo de IU y de la severidad de la misma. Por lo general, sólo las IU de esfuerzo moderadas-severas o resistentes a tratamientos conservador van a ser subsidiarias de corrección quirúrgica.

¿Es verdad que la cirugía de la IU ofrece unos resultados muy malos y nunca definitivos?

En la actualidad los procedimientos quirúrgicos nos permiten alcanzar unos porcentajes de éxito con la cirugía superiores al 90%. Además estos porcentajes se mantienen a lo largo del tiempo, no volviendo a reproducirse la IU con el paso de los años.

¿Qué estudios son necesarios para el diagnóstico de la IU?

Es fundamental realizar un diagnóstico exacto del tipo de IU que presenta cada paciente y de los problemas asociados que padece. Para ello suele ser suficiente la realización de una historia clínica y exploración física detalladas; un diario miccionalEl diario miccional es un documento en el que se recogen diferentes datos relacionados con el problema miccional que presenta un paciente concreto. En dicho documento el propio paciente reflejará los siguientes datos: la ingesta de líquidos (cantidad y tipo); frecuencia miccional (cantidad); episodios de urgencia; episodios de incontinencia; cambio de absorbentes; etc. Para cada una de las anteriores circunstancias debe de quedar registrada la hora aproximada a la que se produce. El diario miccional constituye una herramienta muy importante para evaluar el problema miccional de un paciente concreto. Mediante éste, podremos conocer la frecuencia miccional real, si dicha frecuencia se debe a una ingesta abundante o concentrada de líquidos, la importancia de las pérdidas de orina y la frecuencia con la que aparece, el consumo real de absorbentes, etc. Lo habitual es pedir al paciente que rellene dicho documento durante al menos 3 días, pudiendo así tener una aproximación más objetiva al problema por el que consulta....; análisis de orina; una ecografía de vejiga y, en ocasiones, un estudio urodinámicoEl Estudio Urodinámico es una prueba diagnóstica de gran utilidad para el estudio de la incontinencia urinaria así como de otras patologías del Suelo Pelviano. Mediante su realización podremos conocer más detalles acerca del comportamiento de la vejiga durante la fase de llenado y de vaciado. Para su realización es necesario colocar un catéter en la vejiga, a través del cual se medirá la presión que en cada momento haya en su interior. Por ese mismo catéter se infundirá suero dentro de la vejiga, para tratar de reproducir el llenado de la misma. También se coloca un catéter en el recto, con el cual mediremos la presión intraabdominal. Finalmente, y una vez se haya llenado por completo la vejiga, se pedirá al paciente que orine, analizando todos los parámetros durante la micción. El estudio urodinámico consiste en el registro de los siguientes parámetros durante todo el ciclo miccional (llenado de la vejiga y vaciado mediante la micción): Cantidad de líquido infundido a través del catéter vesical mediante una bomba de infusión. La velocidad de infusión del líquido es variable y depende de las características de cada paciente. Se controla mediante el sistema informático del equipo. Cantidad de líquido orinado o perdido en los escapes involuntarios. Se controla por medio de un sistema de peso. Presión vesical en cada momento, medida con le catéter vesical Presión abdominal en cada momento, medida con el catéter rectal Sensaciones del paciente, reflejadas en el momento exacto en el que se producen Todos los parámetros anteriormente enumerados son registrados y analizados por un sistema informático, obteniéndose finalmente unos gráficos que deben de ser analizados por el médico. El estudio tiene una duración media de unos 15-20 minutos. La única preparación que exige es la de acudir con ganas de orinar para realizar la prueba y tomarse un antibiótico antes de su realización..... Otras pruebas, tales como estudios radiológicos (cistografía), endoscopia, etc. pueden ser necesarios en casos concretos poco frecuentes.

¿Qué es y para qué sirve el diario miccional?

El diario miccionalEl diario miccional es un documento en el que se recogen diferentes datos relacionados con el problema miccional que presenta un paciente concreto. En dicho documento el propio paciente reflejará los siguientes datos: la ingesta de líquidos (cantidad y tipo); frecuencia miccional (cantidad); episodios de urgencia; episodios de incontinencia; cambio de absorbentes; etc. Para cada una de las anteriores circunstancias debe de quedar registrada la hora aproximada a la que se produce. El diario miccional constituye una herramienta muy importante para evaluar el problema miccional de un paciente concreto. Mediante éste, podremos conocer la frecuencia miccional real, si dicha frecuencia se debe a una ingesta abundante o concentrada de líquidos, la importancia de las pérdidas de orina y la frecuencia con la que aparece, el consumo real de absorbentes, etc. Lo habitual es pedir al paciente que rellene dicho documento durante al menos 3 días, pudiendo así tener una aproximación más objetiva al problema por el que consulta.... es un documento en el que el paciente debe de reflejar todas las circunstancias relacionadas con su problema miccional: debe de registrar la cantidad de líquidos que ingiere, las veces que va a orinar, los episodios de urgencia y de incontinencia, los cambios de absorbentes, etc. Todo ello registrado en una tabla horaria y durante al menos 3 días. De esta forma podremos apreciar mejor el problema que presenta ese paciente y la severidad del mismo, analizar posibles situaciones de elevada ingesta de líquidos o ingesta muy concentrada, etc.

¿Cuáles son los procedimientos quirúrgicos más eficaces para tratar la IU?

Los métodos quirúrgicos más eficaces actualmente son las bandas libres de tensión (sistema TVTTVT es un acrónimo cuyas iniciales corresponden a las palabras inglesas “tension-free vaginal tape”, que traducido significa: “banda vaginal libre de tensión”. Se trata de un procedimiento quirúrgico para el tratamiento de la IU desarrollado por el Profesor Ulmsten y el Profesor Petros a finales de los años noventa. Este procedimiento supuso una tremenda revolución en la cirugía de la incontinencia ya que no sólo se mejoraban sustancialmente los resultados de la misma, tanto a corto como a largo plazo, sino que se hacía mediante un procedimiento mínimamente agresivo. El sistema TVT fue desarrollado en Suecia a partir de las investigaciones sobre las causas de la IU propuestas por los profesores Ulmsten y Petros. Dichas investigaciones quedaron plasmadas en la llamada “Teoría Integral de la IU”. Con los postulados de dicha teoría se desarrolla el concepto de la banda libre de tensión (TVT) para corregir la IU. Desde su comercialización, en el año 1997, se han implantado más de 600.000 unidades en todo el mundo con unos resultados excelentes. En la actualidad hay un acuerdo bastante generalizado acerca de la necesidad de recurrir a este sistema para corregir la mayor parte de las IU moderadas-severas....; MiniarcEn los últimos años se han desarrollado una serie de técnicas quirúrgicas encaminadas a la colocación de mallas suburetrales (similares al TVT) de un tamaño muy reducido. El mecanismo de funcionamiento es semejante al TVT. La malla dispone de un sistema de anclaje para fijarse al músculo obturador interno, evitando la necesidad de pasar la cinta a través de toda la musculatura obturadora. Las principales ventajas que ofrece este tipo de dispositivo son: Se reduce la superficie de malla que se implanta El procedimiento puede realizarse con anestesia local y en régimen ambulante Se reducen las molestias en el postoperatorio inmediato La eficacia es semejante al TVTO...; etc.) y las inyecciones periuretralesLas inyecciones periuretrales o sustancias abultantes constituyen uno de los procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos que mejor resultado proporcionan para solucionar determinadas formas de IU de esfuerzo. Se trata de sustancias que se inyectan bajo la mucosa de la uretra, tratando de provocar abultamientos que ocluyan su luz interior, facilitando así el funcionamiento de los mecanismos de cierre de la vejiga. La técnica de las inyecciones periuretrales consiste en la introducción, mediante inyección, de alguna sustancia bajo la capa epitelial de la uretra. Con dichas inyecciones se pretende crear abultamientos que ocluyan y cierren la luz interior de la uretra. De esta manera se facilita el funcionamiento del esfínter vesical. Existen múltiples sustancias en el mercado para ser inyectadas: grasa propia del paciente, silicona, ácido hialurónico, etc. Habitualmente cada fabricante proporciona su propio sistema de inyección, que facilita la correcta colocación del producto. Con este tipo de procedimiento se consiguen unos resultados satisfactorios en más del 70% de los casos. En ocasiones puede ser necesario volver a inyectar más sustancia en un segundo tiempo. La gran ventaja de esta técnica es su sencillez, su nula agresividad (el procedimiento se realiza con anestesia local mediante un gel, no requiere ingreso, se puede realizar en el propio consultorio, etc.) y sus resultados. Es necesario seleccionar muy bien a los candidatos a ser tratados mediante este procedimiento para conseguir resultados satisfactorios. Los mejores candidatos serían aquellos pacientes con IU de esfuerzo, sin prolapso genital asociado o con mínimo prolapso.... (sistema Bulkamid). Utilizándolos en casos seleccionados y asociando terapias adyuvantes es posible alcanzar un porcentaje de éxitos superior al 90%.

¿Es necesario recurrir a cirugías complejas para solucionar una IU?

No es necesario. Es posible solucionar de una forma completamente satisfactoria la IU con procedimientos mínimamente invasivos como la colocación de una banda de TVTTVT es un acrónimo cuyas iniciales corresponden a las palabras inglesas “tension-free vaginal tape”, que traducido significa: “banda vaginal libre de tensión”. Se trata de un procedimiento quirúrgico para el tratamiento de la IU desarrollado por el Profesor Ulmsten y el Profesor Petros a finales de los años noventa. Este procedimiento supuso una tremenda revolución en la cirugía de la incontinencia ya que no sólo se mejoraban sustancialmente los resultados de la misma, tanto a corto como a largo plazo, sino que se hacía mediante un procedimiento mínimamente agresivo. El sistema TVT fue desarrollado en Suecia a partir de las investigaciones sobre las causas de la IU propuestas por los profesores Ulmsten y Petros. Dichas investigaciones quedaron plasmadas en la llamada “Teoría Integral de la IU”. Con los postulados de dicha teoría se desarrolla el concepto de la banda libre de tensión (TVT) para corregir la IU. Desde su comercialización, en el año 1997, se han implantado más de 600.000 unidades en todo el mundo con unos resultados excelentes. En la actualidad hay un acuerdo bastante generalizado acerca de la necesidad de recurrir a este sistema para corregir la mayor parte de las IU moderadas-severas.... o la inyección de sustancias abultantes periuretrales.

¿Se puede solucionar una IU sin recurrir a la cirugía?

Las formas leves o moderadas de IU, si no están asociadas a un prolapso genitalEl Prolapso es la herniación o caída de las vísceras de la pelvis (vejiga, recto, vagina, intestino, etc.) como consecuencia de la debilidad o deterioro del Suelo Pelviano. La consecuencia fundamental del deterioro del Suelo Pelviano es, por tanto, el prolapso. Para que las vísceras de la pelvis puedan desarrollar su función normalmente, deben de permanecer en su posición anatómica normal, ancladas y sujetas a la pared de la pelvis. Esta sujeción la realizan los diferentes elementos que constituyen el Suelo Pelviano: músculos, ligamentos y fascias. Las causas que pueden contribuir al deterioro del Suelo Pelviano, y que por tanto condicionan la aparición del prolapso, son fundamentalmente tres: Los embarazos y partos La edad, la menopausia La predisposición genética Hay diferentes tipos de prolapso, dependiendo de la víscera que se haya herniado: Uretrocele: cuando se cae la uretra Cistocele: cuando es la vejiga la víscera caída Rectocele: caída del recto Prolapso uterino: caída del útero Enterocele: caída del intestino Hablamos de prolapso del compartimiento anterior cuando existe afectación de la vejiga o uretra (cistocele y uretrocele); del compartimento posterior (rectocele) o del compartimiento medio (prolapso uterino o enterocele). El prolapso se clasifica en grados, dependiendo de la importancia o severidad de la caída. Existen 4 grados, expresados en números romanos, desde las formas leves (grado I) hasta la salida completa de la víscera por la vagina, asomando completamente al exterior (grado IV). Los síntomas relacionados con el prolapso van a depender de dos circunstancias: de la víscera prolapsada y de la severidad del prolapso. Los principales síntomas serán: Relacionados con el uretrocele: incontinencia urinaria Relacionados con el cistocele: incontinencia urinaria, dificultad para orinar, infecciones urinarias, frecuencia miccional aumentada, orinar por la noche, etc. Relacionados con el rectocele: dificultad para realizar deposiciones, estreñimiento, dolor, etc. Relacionados con el prolapso uterino: dolor o pesadez vaginal, etc. Relacionados con el enterocele: estreñimiento, cambios del ritmo intestinal, molestias abdominales, etc.... importante, pueden ser solucionadas mediante tratamientos conservadores: RSP, reeducación miccional, tratamientos vaginales, etc. Cuanto más tempranamente se consulte con el especialista, más posibilidades existirán de solucionar la situación con tratamientos no agresivos.

¿Se puede tratar y solucionar la IU de las mujeres mayores?

Por supuesto que se puede. Deberíamos desterrar la idea de que la IU es consustancial a la edad y que por tanto no debe hacerse nada con ella. La IU es más frecuente en mujeres mayores, pero eso no quiere decir que no hagamos nada por ellas. Los tratamientos actualmente disponibles pueden ser ofrecidos también a estas mujeres para solucionar su IU. Sólo en aquellos casos en los que para la paciente su problema de incontinencia no suponga un problema, deberíamos dejarlas sin tratar.

Si padezco IU ¿Es probable que vaya cada vez a más?

Normalmente es así como ocurre. La edad es un factor de riesgo importante y a medida que se envejece, el deterioro del suelo pelvianoEl Suelo Pelviano es el conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la cavidad abdominal (abdomen) en su porción inferior, evitando que las vísceras de la pelvis (vejiga, útero, recto, etc.) se hernien o caigan hacia abajo, asomando por la vagina (prolapso). Como ya se ha comentado previamente, está constituido por tres tipos de estructuras anatómicas: Músculos: el principal de ellos es el músculo elevador del ano, esencial en los procesos de continencia de orina y heces. Ligamentos: que anclan las vísceras a la pared ósea de la pelvis. Los ligamentos son estructuras muy recias, de una gran resistencia y cierta elasticidad. Fascias: láminas de tejido conjuntivo que recubren las vísceras de la pelvis como un envoltorio, facilitando su anclaje y sujeción a los ligamentos de la pelvis y, a través de éstos, a las paredes óseas. El Suelo Pelviano tiene dos funciones fundamentales: en primer lugar cerrar la cavidad abdominal por su parte más baja, contribuyendo a la sujeción de las vísceras de la pelvis en su posición anatómica habitual; en segundo lugar, debe de permitir el paso a su través del recto, uretra y vagina para salir hacia el exterior. Deberá disponer, por tanto, de orificios para el paso de dichos conductos. En las mujeres, además, tiene que permitir el paso del feto en el momento del parto, para lo cual deberá distenderse enormemente. Los problemas que pueden afectar al Suelo Pelviano son muy numerosos y frecuentes. Estos síntomas van a depender tanto del prolapso o herniación de las vísceras de la pelvis, como del mal funcionamiento de las vísceras prolapsadas. Prolapso de las vísceras pélvicas: cuando se produce el prolapso o caída de las vísceras de la pelvis a través del suelo pelviano, éstas pueden llegar a asomar al exterior a través del la vagina.Según el tipo de víscera que se hernie hablamos de cistocele (vejiga); rectocele (recto); prolapso uterino (útero), etc. El prolapso de las vísceras va a condicionar problemas en su funcionamiento normal, apareciendo así una serie de síntomas: cuando se afecta el funcionamiento de la vejiga puede aparecer una incontinencia, orinar frecuentemente, dificultad para orinar, urgencia, etc; si se afecta el funcionamiento del recto: estreñimiento, dificultad para realizar deposiciones, dolor durante la deposición, etc.; si se afecta el funcionamiento de la vagina: dolor durante las relaciones sexuales, sensación de pesadez, heridas en la vagina, etc.... se hace cada vez mayor. Por eso, la evolución normal de la patología del suelo pelvianoEl Suelo Pelviano es el conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la cavidad abdominal (abdomen) en su porción inferior, evitando que las vísceras de la pelvis (vejiga, útero, recto, etc.) se hernien o caigan hacia abajo, asomando por la vagina (prolapso). Como ya se ha comentado previamente, está constituido por tres tipos de estructuras anatómicas: Músculos: el principal de ellos es el músculo elevador del ano, esencial en los procesos de continencia de orina y heces. Ligamentos: que anclan las vísceras a la pared ósea de la pelvis. Los ligamentos son estructuras muy recias, de una gran resistencia y cierta elasticidad. Fascias: láminas de tejido conjuntivo que recubren las vísceras de la pelvis como un envoltorio, facilitando su anclaje y sujeción a los ligamentos de la pelvis y, a través de éstos, a las paredes óseas. El Suelo Pelviano tiene dos funciones fundamentales: en primer lugar cerrar la cavidad abdominal por su parte más baja, contribuyendo a la sujeción de las vísceras de la pelvis en su posición anatómica habitual; en segundo lugar, debe de permitir el paso a su través del recto, uretra y vagina para salir hacia el exterior. Deberá disponer, por tanto, de orificios para el paso de dichos conductos. En las mujeres, además, tiene que permitir el paso del feto en el momento del parto, para lo cual deberá distenderse enormemente. Los problemas que pueden afectar al Suelo Pelviano son muy numerosos y frecuentes. Estos síntomas van a depender tanto del prolapso o herniación de las vísceras de la pelvis, como del mal funcionamiento de las vísceras prolapsadas. Prolapso de las vísceras pélvicas: cuando se produce el prolapso o caída de las vísceras de la pelvis a través del suelo pelviano, éstas pueden llegar a asomar al exterior a través del la vagina.Según el tipo de víscera que se hernie hablamos de cistocele (vejiga); rectocele (recto); prolapso uterino (útero), etc. El prolapso de las vísceras va a condicionar problemas en su funcionamiento normal, apareciendo así una serie de síntomas: cuando se afecta el funcionamiento de la vejiga puede aparecer una incontinencia, orinar frecuentemente, dificultad para orinar, urgencia, etc; si se afecta el funcionamiento del recto: estreñimiento, dificultad para realizar deposiciones, dolor durante la deposición, etc.; si se afecta el funcionamiento de la vagina: dolor durante las relaciones sexuales, sensación de pesadez, heridas en la vagina, etc.... suele ser progresiva, resultando, por tanto, muy recomendable ponerse en manos del especialista en cuanto se aprecien los primeros síntomas al respecto.

¿Qué debo de hacer si además de IU tengo un prolapso?

Normalmente, la IU y el prolapso son un reflejo del deterioro del Suelo PelvianoEl Suelo Pelviano es el conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la cavidad abdominal (abdomen) en su porción inferior, evitando que las vísceras de la pelvis (vejiga, útero, recto, etc.) se hernien o caigan hacia abajo, asomando por la vagina (prolapso). Como ya se ha comentado previamente, está constituido por tres tipos de estructuras anatómicas: Músculos: el principal de ellos es el músculo elevador del ano, esencial en los procesos de continencia de orina y heces. Ligamentos: que anclan las vísceras a la pared ósea de la pelvis. Los ligamentos son estructuras muy recias, de una gran resistencia y cierta elasticidad. Fascias: láminas de tejido conjuntivo que recubren las vísceras de la pelvis como un envoltorio, facilitando su anclaje y sujeción a los ligamentos de la pelvis y, a través de éstos, a las paredes óseas. El Suelo Pelviano tiene dos funciones fundamentales: en primer lugar cerrar la cavidad abdominal por su parte más baja, contribuyendo a la sujeción de las vísceras de la pelvis en su posición anatómica habitual; en segundo lugar, debe de permitir el paso a su través del recto, uretra y vagina para salir hacia el exterior. Deberá disponer, por tanto, de orificios para el paso de dichos conductos. En las mujeres, además, tiene que permitir el paso del feto en el momento del parto, para lo cual deberá distenderse enormemente. Los problemas que pueden afectar al Suelo Pelviano son muy numerosos y frecuentes. Estos síntomas van a depender tanto del prolapso o herniación de las vísceras de la pelvis, como del mal funcionamiento de las vísceras prolapsadas. Prolapso de las vísceras pélvicas: cuando se produce el prolapso o caída de las vísceras de la pelvis a través del suelo pelviano, éstas pueden llegar a asomar al exterior a través del la vagina.Según el tipo de víscera que se hernie hablamos de cistocele (vejiga); rectocele (recto); prolapso uterino (útero), etc. El prolapso de las vísceras va a condicionar problemas en su funcionamiento normal, apareciendo así una serie de síntomas: cuando se afecta el funcionamiento de la vejiga puede aparecer una incontinencia, orinar frecuentemente, dificultad para orinar, urgencia, etc; si se afecta el funcionamiento del recto: estreñimiento, dificultad para realizar deposiciones, dolor durante la deposición, etc.; si se afecta el funcionamiento de la vagina: dolor durante las relaciones sexuales, sensación de pesadez, heridas en la vagina, etc..... Es decir, son diferentes formas de manifestación de un mismo problema. Lo que debe de hacer es consultar a un especialista en Suelo PelvianoEl Suelo Pelviano es el conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la cavidad abdominal (abdomen) en su porción inferior, evitando que las vísceras de la pelvis (vejiga, útero, recto, etc.) se hernien o caigan hacia abajo, asomando por la vagina (prolapso). Como ya se ha comentado previamente, está constituido por tres tipos de estructuras anatómicas: Músculos: el principal de ellos es el músculo elevador del ano, esencial en los procesos de continencia de orina y heces. Ligamentos: que anclan las vísceras a la pared ósea de la pelvis. Los ligamentos son estructuras muy recias, de una gran resistencia y cierta elasticidad. Fascias: láminas de tejido conjuntivo que recubren las vísceras de la pelvis como un envoltorio, facilitando su anclaje y sujeción a los ligamentos de la pelvis y, a través de éstos, a las paredes óseas. El Suelo Pelviano tiene dos funciones fundamentales: en primer lugar cerrar la cavidad abdominal por su parte más baja, contribuyendo a la sujeción de las vísceras de la pelvis en su posición anatómica habitual; en segundo lugar, debe de permitir el paso a su través del recto, uretra y vagina para salir hacia el exterior. Deberá disponer, por tanto, de orificios para el paso de dichos conductos. En las mujeres, además, tiene que permitir el paso del feto en el momento del parto, para lo cual deberá distenderse enormemente. Los problemas que pueden afectar al Suelo Pelviano son muy numerosos y frecuentes. Estos síntomas van a depender tanto del prolapso o herniación de las vísceras de la pelvis, como del mal funcionamiento de las vísceras prolapsadas. Prolapso de las vísceras pélvicas: cuando se produce el prolapso o caída de las vísceras de la pelvis a través del suelo pelviano, éstas pueden llegar a asomar al exterior a través del la vagina.Según el tipo de víscera que se hernie hablamos de cistocele (vejiga); rectocele (recto); prolapso uterino (útero), etc. El prolapso de las vísceras va a condicionar problemas en su funcionamiento normal, apareciendo así una serie de síntomas: cuando se afecta el funcionamiento de la vejiga puede aparecer una incontinencia, orinar frecuentemente, dificultad para orinar, urgencia, etc; si se afecta el funcionamiento del recto: estreñimiento, dificultad para realizar deposiciones, dolor durante la deposición, etc.; si se afecta el funcionamiento de la vagina: dolor durante las relaciones sexuales, sensación de pesadez, heridas en la vagina, etc.... que sea capaz de resolver todos los problemas que presente de una forma simultánea e integral.

¿Es verdad que la corrección quirúrgica del prolapso suele fracasar siempre?

No es verdad. En la actualidad utilizamos mallasLas mallas son tejidos sintéticos, elaboradas habitualmente con un material plástico, completamente inertes (no provocan ningún tipo de reacción por parte del organismo en el que se implantan) y que permanecen de una forma definitiva en el organismo (no re reabsorben). Se utilizan en cirugía para reforzar los tejidos del paciente en casos en los que existe un debilitamiento de los mismos y, como consecuencia de ello, una hernia o un prolapso. Actualmente se emplean muy frecuentemente en la cirugía de las hernias; en la cirugía del prolapso del Suelo Pélvico y en la cirugía de la Incontinencia urinaria. Hay muchos tipos diferentes de mallas, variando su composición, forma, tamaño, densidad, mecanismo de colocación, etc. En la cirugía del Prolapso y de la incontinencia urinaria se emplean generalmente mallas de Polipropileno.... para reforzar las reparaciones quirúrgicas. Estas mallasLas mallas son tejidos sintéticos, elaboradas habitualmente con un material plástico, completamente inertes (no provocan ningún tipo de reacción por parte del organismo en el que se implantan) y que permanecen de una forma definitiva en el organismo (no re reabsorben). Se utilizan en cirugía para reforzar los tejidos del paciente en casos en los que existe un debilitamiento de los mismos y, como consecuencia de ello, una hernia o un prolapso. Actualmente se emplean muy frecuentemente en la cirugía de las hernias; en la cirugía del prolapso del Suelo Pélvico y en la cirugía de la Incontinencia urinaria. Hay muchos tipos diferentes de mallas, variando su composición, forma, tamaño, densidad, mecanismo de colocación, etc. En la cirugía del Prolapso y de la incontinencia urinaria se emplean generalmente mallas de Polipropileno...., fabricadas con materiales sintéticos e inertes (no provocan reacciones del organismo, no son rechazadas, etc.), no se deterioran con el paso del tiempo y mantienen su resistencia para siempre. Su función es la de crear una especie de forjado o refuerzo que evite la recidiva del prolapso. Desde que se emplean en la cirugía del prolapsoLa corrección quirúrgica del prolapso dependerá del tipo y severidad del mismo. Existen múltiples técnicas quirúrgicas para corregir el cistocele, el rectocele, el prolapso de útero, el enterocele, etc. Nosotros, actualmente, utilizamos mallas para corregir los diferentes tipos de prolapso. En primer lugar, ante una paciente que presenta un prolapso, debemos de valorar las posibles alteraciones funcionales que dicho prolapso condicionan. Además se tendrá en cuenta la repercusión del prolapso para cada paciente. Sólo cuando el prolapso condicione alteraciones funcionales importantes o la paciente refiera molestias apreciables, indicaremos su corrección quirúrgica. Actualmente recurrimos al empleo de las mallas para la mayor parte de los prolapsos. En concreto, en nuestra unidad utilizamos el sistema Prolift, que proporciona la malla y un sistema para facilitar su colocación. Existen diferentes sets, según tengamos que reparar el compartimiento anterior (cistocele); posterior (rectocele) o medio (enterocele, prolapso de útero)...., los resultados a largo plazo han mejorado espectacularmente.

¿Qué porcentaje de mujeres con IU se curan?

Actualmente, en unidades especializadas, capaces de ofrecer los tratamientos más adecuados para cada paciente y utilizando los procedimientos quirúrgicos más modernos, es posible resolver satisfactoriamente y para siempre, más del 90% de los casos de IU.

x



 Acepto la Política de Privacidad.

Pide tu
cita