Rehabilitación de Suelo Pelviano

La Rehabilitación del Suelo Pelviano (RSP) es un conjunto de técnicas y procedimientos fisioterápicos cuyo objetivo es la recuperación y fortalecimiento de los músculos del suelo de la pelvis. El deterioro de este suelo pelviano es la causa fundamental de la aparición de incontinencia urinaria, prolapsos de órganos pelvianos, etc.

Mediante la RSP se pretende fortalecer y potenciar la capacidad muscular del Suelo de la Pelvis, sobre todo del músculo elevador del ano. Consiste en la realización de ejercicios con dicha musculatura para conseguir que tenga una buena capacidad contráctil y resistencia a la fatiga. La RSP se desarrolla normalmente en tres fases sucesivas:

  • Fase inicial o de recuperación del tono muscular: cuando un músculo no se ha usado durante mucho tiempo o ha sido sometido a diferentes agresiones, es frecuente que carezca de tono muscular y no pueda ser contraído. Esto es muy frecuente en el caso de los músculos del suelo pelviano, no se han ejercitado nunca y los partos, cirugías, etc. han supuesto agresiones continuas que lo han ido debilitando progresivamente. Por eso resulta necesario recurrir a la electroestimulación. Mediante un electrodo vaginal se dan pequeñas descargas eléctricas capaces de provocar una contracción refleja de los músculos del suelo pelviano. De esta forma se va recuperando la capacidad contráctil del músculo.
  • Fase intermedia o de autocontrol: una vez que le músculo es capaz de contraerse, hay que enseñar al paciente como contraerlo y relajarlo a voluntad. Este objetivo, que aparentemente parece muy sencillo, en la práctica resulta complejo de conseguir ya que se trata de contraer los músculos pelvianos sin una contracción simultánea de ningún otro grupo muscular (glúteos, abdominales, etc.).
  • Fase final o de potenciación: cuando el paciente ya consigue contraer y relajar su musculatura pelviana a voluntad, se proponen ejercicios encaminados a incrementar la potencia de la contracción así como la duración de la misma. Esta fase final no es necesario que realizarla en unidades especializadas. Se propone al paciente una tabla de ejercicios que deberá de cumplir a diario durante 5-7 minutos. Estos ejercicios se deben de realizar en diferentes posiciones fisiológicas (tumbado, sentado, de pié) mientras se desarrollan otras actividades rutinarias (viajando en autobús, viendo la televisión, etc.).

La RSP puede ser utilizada como único medio para solucionar una incontinencia urinaria o un prolapso leve o moderado, o conjuntamente con la cirugía para solucionar los problemas más severos.

La RSP tiene también una enorme utilidad como medio para prevenir la incontinencia urinaria o los prolapsos tras los partos o tras las cirugías sobre la pelvis. Si después del parto o de la intervención quirúrgica, que han supuesto una agresión para los músculos del Suelo de la Pelvis, se procede a su rehabilitación, se ha podido comprobar que es posible evitar más del 80% de los casos de IU o prolapso posteriores. En los países del centro y norte de Europa se realiza este tipo de tratamientos rehabilitadotes de forma rutinaria con excelentes resultados.