Prolapso genital

El Prolapso es la herniación o caída de las vísceras de la pelvis (vejiga, recto, vagina, intestino, etc.) como consecuencia de la debilidad o deterioro del Suelo Pelviano. La consecuencia fundamental del deterioro del Suelo Pelviano es, por tanto, el prolapso.

Para que las vísceras de la pelvis puedan desarrollar su función normalmente, deben de permanecer en su posición anatómica normal, ancladas y sujetas a la pared de la pelvis. Esta sujeción la realizan los diferentes elementos que constituyen el Suelo Pelviano: músculos, ligamentos y fascias. Las causas que pueden contribuir al deterioro del Suelo Pelviano, y que por tanto condicionan la aparición del prolapso, son fundamentalmente tres:

  • Los embarazos y partos
  • La edad, la menopausia
  • La predisposición genética

Hay diferentes tipos de prolapso, dependiendo de la víscera que se haya herniado:

  • Uretrocele: cuando se cae la uretra
  • Cistocele: cuando es la vejiga la víscera caída
  • Rectocele: caída del recto
  • Prolapso uterino: caída del útero
  • Enterocele: caída del intestino

Hablamos de prolapso del compartimiento anterior cuando existe afectación de la vejiga o uretra (cistocele y uretrocele); del compartimento posterior (rectocele) o del compartimiento medio (prolapso uterino o enterocele).

El prolapso se clasifica en grados, dependiendo de la importancia o severidad de la caída. Existen 4 grados, expresados en números romanos, desde las formas leves (grado I) hasta la salida completa de la víscera por la vagina, asomando completamente al exterior (grado IV).

Los síntomas relacionados con el prolapso van a depender de dos circunstancias: de la víscera prolapsada y de la severidad del prolapso. Los principales síntomas serán:

  • Relacionados con el uretrocele: incontinencia urinaria
  • Relacionados con el cistocele: incontinencia urinaria, dificultad para orinar, infecciones urinarias, frecuencia miccional aumentada, orinar por la noche, etc.
  • Relacionados con el rectocele: dificultad para realizar deposiciones, estreñimiento, dolor, etc.
  • Relacionados con el prolapso uterino: dolor o pesadez vaginal, etc.
  • Relacionados con el enterocele: estreñimiento, cambios del ritmo intestinal, molestias abdominales, etc.